“TAXUS BACCATA” Y EL TAXOL

Si bien en medicina popular el Tejo se evitaba por su elevada toxicidad, incluso en muy paqueñas cantidades, en el norte de España el arilo se empleaba para elaborar jarabes contra la tos o el malestar pectoral. Más tarde, en los años sesenta, se identificaron más de 40 alcaloides distintos en la corteza de este árbol con propiedades “antitumorales”, de los cuales destacó uno llamado “taxol”, que posé una alta actividad anticancerosa, sobre todo frente al cáncer de mama y de ovario. Por esta razón, el taxol se ha convertido desde entonces en una de las drogas más utilizadas para el tratamiento contra este mal.
A raíz de todo lo explicado anteriormente la demanda de la corteza de Tejo se disparó en la década de los años noventa, pero debido al lento crecimiento de nuestro abuelo vegetal se ha propuesto la plantación masiva de estos árboles, así como el empleo de sus hojas para extraer este alcaloide, a pesar de que las hojas tienen una menor proporción del mismo comparándola con la concentración que encontramos en la corteza y su manipulación resulta más compleja.
Espero que os hayan gustado la serie de artículos sobre ésta conífera milenaria y que valgan pues, estas palabras, para “hacernos eco” de la importancia que tiene éste escaso y milenario testigo natural.
4 comentarios:
Espero que acabes ya con el Tejo. O vas a seguir con más curiosidades de este arbol?
Se acabó, pero ya buscare otro arbolito "por ahí" para torturaros un poco más.
venga aarón explota más al árbol este!!! seguro que tú puedes!! x cierto has visto si tb tiene ese aminoácio tan especial???
si tio, se lo podría sustraer
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