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lunes, 8 de junio de 2009

EL RELOJ DE DARWIN

El catedrático de paleontología Juan Luis Arsuaga es mundialmente conocido por la responsabilidad que le atesora ejercer como coodirector del equipo de investigación de Atapuerca, que tanto ha aportado a la ciencia y tanto ha "abrillantado" los eslabones de la evolución humana.
Ahora Arsuaga toma la pluma por el mango y escribe un libro donde desmonta los malentendidos sobre quien él considera "el científico número uno de la historia", el señor Charles Darwin. El libro se titula "El reloj de Darwin" (Temas de hoy) y promete.

miércoles, 18 de febrero de 2009

LA MENTE ANALÍTICA DE DARWIN

Bueno, ahí va otro artículo sobre la vida de quien revolucionó la biología y las neuronas de las gentes del siglo XIX. Se de buena mano que ya os estoy empezando a aburrir con dicho "personaje" y, sabeis lo que os digo, que me la "trae floja", a mi tampoco me gusta que no comentéis las entradas y me tengo que aguantar. Además, éste es el año de nuestro amigo "Charles" y hay que aprovechar el filón. Ahí queda eso.

La mente analítica de Darwin se salió de los moldes conservadores antes de alcanzar los 30 años y aunque en 1807 el Parlamento británico había firmado la legislación que prohibía la esclavitud, Berra, autor del libro "Charles Darwin, la historia concisa de un nombre extraordinario" (John Hopkins University Press) recuerda una anécdota que Darwin tuvo con el capitán del Beagle, Robert Fitz Roy:

En una plantación de esclavos en Brasil, el joven naturalista comentó lo espantoso que era vivir en esas condiciones. Fitz Roy, quien estaba a favor de la esclavitud, llamó a un trabajador y le preguntó si se sentía feliz bajo el yugo de su dueño, a lo que contestó afirmativamente. Darwin le preguntó entonces al capitán: "¿Cómo puede creer en la respuesta de un esclavo en presencia de su maestro?". La respuesta enojó tanto a Fitz Roy, que prohibiría a Darwin cenar con él en el barco, como era costumbre. Éste simple razonamiento que nos puede parecer una "perogrullada" hoy día se llama, al igual que en los años de Darwin, "caciquismo" y da la casualidad que lo tenemos que vivir cada vez que se producen unas elecciones en cualquier parte de nuestro país. Será porque no es tan simple.

Otro aspecto menos conocido de Darwin fue su contacto con la lengua española y, que nadie piense que ésto es una esaltación de la "tecla" patriótica porque no es así, al menos no del todo. En fin, el viaje del Beagle duraría casi cinco años, pero, en realidad, su estancia en el barco fue de 18 meses, ya que el resto lo pasó fundamentalmente en países y regiones donde se hablaba español observando y recolectando el increible legado científico que nos ha dejado en herencia. "Estuvo viviendo durante semanas y meses en Suramérica, conviviendo con gente que hablaba español. Toda la información que recababa sobre las montañas y los animales era en ese idioma", dice Van Wyhe, uno de tantos historiadores que se conocen al dedillo la vida de "nuestro" naturalista. "En su cuaderno anotó los nombres de muchos lugares, y de aves, en español. Y también escribía sus preguntas colocando el signo de interrogación antes de la frase y al final", nos recuerda Van Wyhe.

¡Nacionalidad Española para el señor Charles Darwin, ya!......¡Darwin Español, Darwin Español, Darwin......!


Un saludo para tod@s.

sábado, 7 de febrero de 2009

ALFRED RUSSEL WALLACE

Alfred Russel Wallace, al contrario que Charles Darwin quien se ha llevado todo el reconocimiento histórico-científico, ha sido olvidado por la historia y postergado a un segundo plano científico, aunque como todos sabemos (aunque no todos lo reconocen) encontró la teoría de la evolución prácticamente al mismo tiempo que el señor Darwin, o eso quiero creer basándome en los pocos datos de los que disponemos sobre tal efecto. Digo que lo quiero creer, porque no son pocas las personas que atestiguan basándose incluso en pruebas que ellos consideran totalmente verídicas y fehacientes que la teoría de la evolución fue descubierta por Wallace y “robada” por su coetáneo Charles Darwin.

Wallas era el hijo de un abogado cuya dedicación fue la de gastar una pequeña fortuna familiar que cuando se esfumó le obligó a trabajar deambulando por empleos eventuales y ejerciendo de profesor o bibliotecario para las escuelas cercanas a su residencia. Su hijo, Alffed, dejó la escuela a los 13 años pero nunca perdió contacto con los libros. Ni mucho menos fue un niño ignorante o “mal educado”.
Leyendo a "Alexander von Humboldt" éste adolescente forjó poco a poco su afán aventurero hasta que en 1848 se embarcó rumbo a sudamérica y durante más de cuatro años exploró el Amazonas y el río Negro donde no en pocas ocasiones estuvo a punto de perder la vida. De regreso a casa, en su primer viaje, tuvo la mala suerte de que su barco se incendiara y perdió la mayor parte de la colección de plantas y de animales que había recogido durante esos cuatro años, viéndose obligado a volver a los dos años de la catástrofe a recuperar el tiempo perdido. A la vuelta, se encontró con que estas tierras, las sudamericanas, en otros tiempos inhóspitas, se habían convertido en el foco de atención de todos los naturalistas del mundo y Wallas fiel a su afán de exploración decidió desplazarse a las ignotas islas de “Insulindia” (nombre que recibe el archipiélago del Sureste asiático que comprende las islas de Indonesia y Filipinas, así como la península de Malaca). Allí es donde este hombre, que nunca se rindió bajo las adversidades, ideo el mecanismo de la selección natural casi a la vez que el señor Charles Darwin, aunque éste último es quien se ha llevado el gato al agua, en fin, entresijos de la historia.

martes, 3 de febrero de 2009

IMAGEN DEL DÍA


¡Qué te calles coño! Si no sabes de lo que estas hablando es mejor que cierres el pico. Valla imagen señores, al menos impactante ¿verdad?. Para mí, lo mejor de esta foto es la sensación de inmortalidad que muestra Darwin, no parece una foto tomada en el siglo XIX, es magnífica, de una expresividad fabulosa.

Ahora bien, os voy a contar un secreto, esta imagen no es absolutamente "original" ya que es un montaje realizado a partir de un retrato de Charles Darwin cedido por su familia y una mano anónima que según palabras testuales del autor “ha sido añadida a la fotografía original para ayudar a trasmitir la magnitud de la teoría de Darwin y el impacto revolucionario que tuvo en su época”. Esta fotografía pertenece a los carteles que anuncian la gran exposición dedicada a Darwin en el Museo de Historia Natural de Londres, cuya página web es: www.nhm.ac.uk/visit-us/whats-on/darwin/index.html

Un saludo

lunes, 5 de enero de 2009

Diez curiosidades sobre la vida de Charles Darwin

Hola a tod@s, nuestros compañeros de “Fogonazos” han publicado un interesantísimo artículo con el titulo, "Diez hechos divertidos sobre Charles Darwin" que me apetece compartir con vosotros. Si os apetece leer el artículo original lo podréis encontrar en: http://fogonazos.blogspot.com/2008/12/diez-curiosidades-sobre-la-vida-de.html, un saludo y espero que os guste tanto como a mí:

1. Le gustaba probar especies raras

A lo largo de su vida, Charles Darwin sintió curiosidad no sólo por la ciencia, sino por todo lo que le rodeaba. Así que cada vez que descubría un animal extraño se preguntaba qué sabor tendría después de pasarlo por la plancha.

Mientras estaba en la Universidad de Cambridge se unió al "Club del Gourmet", que se reunía una vez a la semana para probar rarezas, como la carne de halcón o de búho, cuyo sabor calificó de "indescriptible". Pero estas no fueron las únicas rarezas gastronómicas que probó Darwin. Durante el viaje del Beagle comió armadillos y agutíes. En la Patagonia probó el sabor del puma y en las Galápagos se zampó algunas iguanas y tortugas gigantes. Las tortugas le gustaron tanto que cargó 48 ejemplares en el barco para comérselas en el viaje de regreso.

2. Quiso ser médico, pero no soportaba la visión de la sangre

Darwin acudió a la Universidad de Edimburgo con la esperanza de convertirse en médico como su padre, pero pronto abandonó la idea ya que no era capaz de resistir la visión de la sangre. Así pues decidió estudiar teología para ser clérigo rural, lo que resultaba compatible con su afición naturalista.

3. Su nariz casi le impide viajar en el Beagle

Como se ha contado muchas veces, el capitán del Beagle, Robert FitzRoy, estuvo a punto de rechazar a Darwin en el barco por la forma de su nariz. Fitzroy era un seguidor de las teorías de Lavater quien creía que se podía juzgar a un hombre por su fisonomía y la nariz de Darwin indicaba que no poseía la suficiente fuerza y determinación para un viaje de aquellas características.

4. El mejor regalo de cumpleaños de la historia: ¡una montaña!

El día de su 25 cumpleaños, el 12 de febrero de 1834, el capitán FitzRoy decidió ponerle el nombre de Darwin a una de las montañas que iban descubriendo a su paso. Desde entonces, se conoce como monte Darwin a la cima más alta de Tierra de Fuego. Pero no fueron las únicas: Darwin tiene otras tres montañas con su nombre, en California, Tasmania y la Antártida.

5. El título completo de "El Origen de las Especies"

No todo el mundo conoce que el título completo de su obra más conocida es "El origen de las especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida". En la sexta edición, se acortó el título.

6. Darwin no inventó la frase "la supervivencia del más fuerte"

En realidad la frase es de Herbert Spencer, filósofo contemporáneo a Darwin, que lo propuso en su libro Principios de Biología en 1864 y extendió sus implicaciones en términos sociales, éticos y económicos. Darwin la incluyó en la quinta edición, haciendo referencia a Spencer.

7. Se casó con su prima después de sopesarlo

Darwin era un hombre metódico y sopesó la decisión de casarse con su prima, Emma Wedgwood, hasta el punto de hacer una detallada lista con las ventajas e inconvenientes. En la lista de casarse indicó: hijos (si Dios quiere), compañía constante (mejor que la de un perro), cuidados de la casa… Todas estas cosas son buenas para la salud pero una terrible pérdida de tiempo. Y en la de no casarse anotó: Sin hijos, nadie que te cuide en la vejez, aunque con libertad para ir donde me apetezca.

Sorprendentemente, al final optó por casarse.

8. De cómo perdió la fe

Cuando comenzó su viaje en el Beagle, Darwin era una persona bastante religiosa, e incluso leía algunos pasajes de la Biblia a la tripulación. Pero todo lo que vio durante travesía le fue cambiando poco a poco. El golpe definitivo fue la muerte de su hija con sólo 10 años. Desde entonces, se declaró agnóstico.

No hace mucho, leyendo ‘La montaña de almejas de Leonardo’, de Stephen Jay Gould, descubrí el siguiente fragmento de una carta de Darwin al botánico Asa Gray, en la que comenta la reacción a su teoría de la Evolución y que clarifica bastante su punto de vista:

“Con referencia al punto de vista teológico de la cuestión. Esto siempre es doloroso para mí. Estoy perplejo. No tenía la intención de escribir de forma atea. Pero reconozco que no puedo ver tan claramente como otros hacen, y como me gustaría hacer, indicios de designio y de benevolencia a todo nuestro derredor. Me parece que hay mucha miseria en el mundo. No puedo persuadirme de que un Dios benévolo y omnipotente hubiera creado adrede los Icneumónidos con la intención expresa de que comieran desde dentro del cuerpo vivo de orugas, o de que un gato tenga que jugar con los ratones”

9. Era un fanático del Backgammon

Tras regresar de Sudamérica, Darwin sufrió de una extraña dolencia que le debilitó considerablemente y no volvió a salir de Inglaterra. Una de sus aficiones favoritas eran las partidas de Backgammon que disputaba cada noche con su mujer, y cuyos resultados apuntaba celosamente en un cuaderno.

10. La iglesia de Inglaterra ha terminado pidiéndole perdón

Dos siglos después de su nacimiento, y tras los feroces ataques que sufrió por parte de los religiosos de la época, la Iglesia de Inglaterra (anglicana) pidio disculpas recientemente a Charles Darwin por “malinterpretarle”: "Charles Darwin: 200 años después de tu nacimiento, la Iglesia de Inglaterra te debe una disculpa por malinterpretarte y por, además de tener una reacción equivocada, haber animado a otros a no comprenderte tampoco. Tratamos de practicar la antigua virtud de 'fe buscando la comprensión' y confiamos en que esto suponga una reparación".

sábado, 3 de enero de 2009

LA TEORÍA DE LA POLÉMICA

Desde mi punto de vista y contestando a uno de los comentarios que hicisteis ayer al artículo sobre Darwin y el transcurso de los 200 años desde su nacimiento, para mí lo que realmente aportó Charles Darwin no fue decir que las especies evolucionaran sino, el establecimiento de los tres mecanismos por el que dichas especies evolucionan. Estos tres mecanismo por el que los organismos “tienden” a cambiar, resumiéndolos mucho, son los siguientes:
1. Si no existe control los individuos de cualquier especie aumentarían enormemente su número porque todas poseen un alto nivel reproductor, incluso los elefantes. Esto no pasa porque los recursos se comen a una tasa acelerada y resultarían escasos. Son limitados.
2. La segunda condición es la competencia por los recursos en disminución.
3. La competencia nos conduce a la tercera condición; la supervivencia de unos pocos, ya que los recursos no dan para que todos se puedan abastecer de ellos.

Darwin lo denomino “la selección natural”, el mecanismo que determina qué organismos sobreviven y cuales no lo hacen, la forma natural de eliminación de los menos adaptados. En esta lucha por la existencia, aquellos con más y mejores adaptaciones al medio donde viven y su ambiente, podrán, en conjunto, desenvolverse mejor, y sobrevivir para transmitir dichas adaptaciones a las generaciones venideras, miles de años después.
A esta teoría sobre los mecanismos por los que unas especies se suceden a otras, cada una de ellas mejor adaptada al medio que la anterior, se supone, llegó también otro científico-naturalista llamado Alfred Russell Wallace, el que según nos quieren hacer creer mandó un manuscrito a Darwin con las mismas conclusiones a las que este último había llegado, ambos según nos cuentan por separado, cosa que no me creo. Darwin al ver que este manuscrito coincidía exactamente con sus teorías no tardo en publicar “El origen de las especies” antes que su “supuesto socio”, así nació la controversia entre estos dos grandes científicos.

Si quieren indagar más sobre esta polémica relación y como Darwin estuvo “pagando”, literalmente, a Wallace varios años después de la publicación de esta obra, lean “El secreto de Darwin” de John Darnton.

viernes, 2 de enero de 2009

2009......EL AÑO DE CHARLES DARWIN

En el 2009 se cumplen doscientos años de el nacimiento de Charles Darwin y ciento cincuenta años desde la publicación de “El origen da las especies”, su obra cumbre.

Aún pasado todo este tiempo, la teoría que subliminalmente guardan las páginas de éste libro sigue generando polémica. Y digo subliminalmente porque Darwin jamás pronunció en éste escrito la palabra “evolución”, aunque de sus párrafos bien se puede deducir el pleno significado de la misma.
Después de 200 años, el 48% de los estadounidenses defiende la idea de que Dios ha creado el mundo y a todos sus inquilinos en los últimos 10.000 años y según una encuesta publicada por PloS Biology, Sarah Palin, la mujer que aspiraba a ostentar el segundo cargo político más poderoso del planeta opina que se debería instaurar el creacionismo en las escuelas como alternativa a la evolución.
A raíz de ésta encuesta he recopilado una serie de datos que me parece interesante que se conozcan:
Hoy día en el país más poderoso del planeta y la primera potencia científica del mundo hay media docena de estados desde Alabama hasta Florida que están legislando para que se implante cuanto antes el creacionismo en las escuelas y en la sociedad amén de que entre el 12% y el 16% de los profesores de biología de EE.UU simpatizan con este pensamiento. Para que se hagan una idea de la polémica que suscita la teoría de la evolución entre los norteamericanos, en Texas solo un voto de los quince posibles hace que el consejo estatal de educación no implante el “diseño inteligente” en los colegios, en detrimento, claro está, de la teoría que en su día divulgó Charles Darwin. En Europa tampoco podemos escupir muy alto, pero ése tema será objeto de otro artículo y, mi opinión personal se verá implícita en él, hasta entonces me gustaría saber que pensáis vosotros al respecto.

Un saludo.

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