miércoles, 4 de febrero de 2009

MARIANO BARBACID Y LOS ONCOGENES…1º Parte

......................"4 de Febrero : día mundial contra el cancer"........................

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Con motivo del día mundial contra el cáncer, hoy 4 de Febrero, vamos a publicar una entrevista que realizó el dominical XL-Semanal al científico español Mariano Barbacid, todo un “erudito” en el estudio del cáncer. Enfermedad que se convertirá en la principal causa de muerte en el mundo el año que viene. Además, este científico nacido en el madrileño barrio de “Cuatro Caminos” y estudiante de la Universidad Complutense de Madrid, aisló el primer oncogén humano (genes mutados que proceden de otros llamados protooncogenes, encargados de la regulación del crecimiento celular, vamos, que el protooncogén es el mismo que el oncogén pero sin mutar). Este descubrimiento que abrió innumerables líneas de estudio es para muchos merecedor del premio Novel, para mí también, sin ninguna duda, pero como dicen muchos de sus compañeros…., “si su autor no hubiera sido un español, el Novel ya se le habría concedido”. En fín, aquí os dejo con la primera parte de la entrevista, la colocaré en dos artículos porque en uno solo puede resultar algo “tóxica”, espero que os guste.

XLSemanal. ¿Por qué hay ahora más cáncer que antes?
Mariano Barbacid. Muy posiblemente, porque hemos incrementado drásticamente nuestra esperanza de vida, dado que la incidencia tumoral aumenta proporcionalmente con la edad. Esta enfermedad no ha aumentado por ningún factor ambiental, sino que se produce a medida que vivimos más. Si viviéramos sólo 50 años, habría muy poca gente que muriese de cáncer.

XL. Si el aumento de nuestra esperanza de vida incide en esa prevalencia, ¿somos víctimas, de alguna manera, de los avances médicos de nuestro tiempo?
M.B. No, no, no... Bueno, el precio de vivir más es llegar a viejo [se ríe]. Si todos nos muriéramos a los 40 habría menos cáncer, pero eso no es una opción. Hay quien dice –es probable que sea cierto, aunque no se pueda demostrar– que si viviéramos 150 años y hubiéramos podido curar todas las demás enfermedades, todos moriríamos de cáncer. De hecho, a una cierta edad, muchos llevamos cáncer dentro. En autopsias detalladas realizadas en personas de más de 65 años, en un 70 o un 80 por ciento, se ha encontrado cáncer de algún tipo.

XL. ¿En serio? ¿Eso va a asustar a más de uno?
M.B. No hay por qué. El cáncer es algo que podemos llevar durante mucho tiempo sin que nos pase nada. Siempre que no esté obturando una válvula, el colon, el conducto biliar, el páncreas o algo que nos altere la fisiología natural. Mucha gente tiene un tumor inoperable en el pulmón y no se entera hasta que no hay metástasis; a no ser que seas un deportista de élite y le exijas un alto rendimiento. Pero se puede vivir con un solo pulmón o un solo riñón. Lo notas cuando hay metástasis: metastatiza el cerebro y tienes dolor de cabeza, metastatiza la columna dorsal y tienes dolor de espalda, metastatiza el hígado y tienes el problema de algún fallo... Ahí ya altera la fisiología y te sientes mal. Muchos de los problemas que causa el cáncer son de medicina interna: de sus consecuencias.

XL. ¿Qué me dice de la popular expresión: «Si lo hubieran visto a tiempo…»?
M.B. Sirve en muy pocos casos, porque la mayoría de los tumores no se ven a tiempo. Siempre se tratan cuando ya es muy tarde. Ése es uno de los grandes problemas: que no avisa. Recuerde que hay 150 tipos de cáncer. La mayoría no avisa. Hay que subrayar `la mayoría´, ya que no hay reglas con el cáncer que sean aplicables a todos.

XL. ¿Es posible que, con un mismo tipo de cáncer, varíen las pautas de desarrollo en distintos individuos?
M.B. Por supuesto. Ésta es otra de las grandes dificultades que presentan las enfermedades tumorales.

XL. ¿Cuáles serían las características ineludibles de un investigador? ¿La paciencia debe ser una de ellas?
M.B. Personalmente, no creo que la paciencia sea necesaria para un científico. No en lo que a mí respecta, ya que no es una de mis virtudes. Las principales deben ser la vocación, el rigor y la creatividad.

XL. ¿La creatividad? ¿A qué se refiere?
M.B. Las ideas originales son fundamentales. Si no fuéramos creativos, la ciencia no daría los grandes saltos que necesita de vez en cuando. En investigación se avanza poquito a poco, hasta que hay un salto cualitativo. Hacen falta ideas geniales. Creatividad.

XL. ¿Qué papel jugó la creatividad en el descubrimiento del primer oncogén humano?
M.B. Hace casi 30 años se me ocurrió que quizá hubiera genes que causaran cáncer en células humanas, genes definidos, y descubrimos el primer oncogén humano. Fue una idea, no fue otra cosa.

XL. ¿Cómo se le ocurrió?
M.B. Como en la música, Beethoven bebió de Haydn o de Mozart, pero luego estaba su talento. Lo mismo pasa en pintura; el impresionismo no nació de golpe. Nosotros también nos basamos en cosas anteriores, concretamente en oncogenes que había en retrovirus. Así que dijimos: «Veamos si los hay también en humanos». Luego hay que probarlo. En biomedicina, las ideas hay que demostrarlas, las teorías cuentan muy poquito.

XL. Después de aquello, ¿cuál ha sido su mayor sorpresa con respecto al conocimiento del cáncer?
M.B. Quizá, la posibilidad de manipular el genoma del ratón casi a voluntad. Esto está haciendo posible generar tumores experimentales cada vez más parecidos a los de los seres humanos. Es probable que, en unos años, tenga gran impacto en el desarrollo de nuevas terapias.

Mañana más.

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