
Dicho esto, la cuestión ahora no es averiguar la temperatura máxima que pueden alcanzar estos objetos si no, saber cual es la máxima velocidad a la que se pueden mover las partículas que los forman. Esto es, en definitiva, lo que dotará a estos objetos de energía y por tanto, de calor.
Antes de que a estos átomos les “pille” el radar, la sustancia a la que representan tiene que ir cambiando de estado a medida que aumentamos la temperatura del medio donde se encuentra, así si la sustancia en cuestión que está en estado sólido pasará a estado líquido y de ahí a estado gaseoso, donde sus átomos y moléculas se moverán libremente en todas las direcciones del espacio. Si la sustancia esta compuesta por moléculas (átomos unidos y apelmazados), se descompondrá en átomos e incluso, debido a las colisiones terroríficas a las que están sometidos éstos, se desprenderán sus electrones dando lugar a un “hirvirnte” y amorfo fluido compuesto por electrones libres y partículas atómicas cargadas que es el mismo que forma el interior de las estrellas, generando temperaturas de “decenas de millones de grados”. Esta sustancia de la que estamos hablando es el plasma.

Con éste razonamiento es fácilmente comprensible que si, que debe haber un límite de temperatura antes de que las partículas de un plasma se aproximen tanto a la velocidad de la luz que se vuelvan infinitamente pesadas y por tanto menos veloces, “como las personas”. Justo inmediatamente antes de que alcancen este estado estará su velocidad máxima y por tanto su máxima temperatura que según consideraciones teóricas podría alcanzar los 140.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 grados Celsius, ¡ahí es nada!.
3 comentarios:
Vaya crack. El blog es tu vida. Veo que eres un ser caliente
Vaya crack. El blog es tu vida. Veo que eres un ser caliente
plasma????cuando termines los examenes a ver si nos deleitas con un articulo que no explique mas como es el plasma.un saludo
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