domingo, 18 de enero de 2009

SER ESPAÑOL NO SOLO ES SABER PERDER

Aunque no venga a cuento y sin que sirva de precedente voy a contestar a unas declaraciones que realizó ya hace un tiempo el actor Viggo Mortensen a un dominical de nuestro país. Aunque el blog se ciña a una temética puramente biológica, en mi cerebro científico no cave que tales declaraciones queden impunes. Viggo Mortensen dijo hace unos meses con motivo de la adaptación al celuloide del libro "El capitán Alatriste" de Aturo Pérez Reverte, que "ser español es estar acostumbrado a perder y por énde, saber hacerlo". Bueno, pues yo le voy a decir a éste buen hombre, que........

..........Ser español no solo es saber perder, ni mucho menos. Ser español es estar dispuesto a mantener una disputa de por vida, cualquiera que sea su precio o motivo, da igual indagar en la yaga sangrante de nuestros abuelos, esbozar proyectos de ley inverosímiles o practicar con el ejemplo nefasto, ruín y rencoroso de nuestros gobernantes.

Hablar de España es hablar de Almería y los "Millares" o de la "Naveta de Tudons" en Menorca; es hablar de norias musulmanas y ciencia Andalusí, de Ibn Hazam y su "Collar de la paloma", que volaría por reinos y condados hasta Gutemberg, quien desde Aguilafuente construiría su legado inmortal. Escritura que le valdría al "Fénix de los ingenios", igual que a muchos otros, para dar tardes memorables en el castizo Madrid del siglo XVII.

Hablar de Al-Ándalus es hablar de historia. Es la historia de hombres embriagados de sudor, que desde los bosques de Eibar a el dulce acero de las forjas toledanas, calafatearon recuerdos y penalidades cuan Roma curtió a Tolomeo y su calendario o las médulas aúricas de nuestro oeste peninsular. Historia de un pueblo bravo al amparo de iglesias incendiarias y gobernantes reprimidos por su incapacidad. De soldados que desgastaron por medio mundo, hasta Rocroi, las sandalias que el valle del Oja les proporcionó y un orgullo que no volverá.

Ser español es ser envidioso y ruín en extremo, pero también, comerciante, valeroso, altivo e insatisfecho; persona emprendedora capaz de ver la muerte de soslayo y a la vez reír, cantar o amar.

Ser español es alimentarse de Pelayo, Durillo, Velásquez o Goya a través del cordón umbilical que cruza Segovia, Alcántara o Elche, mirando al cielo en Burgos o caminar cogido de la mano de Cesar Manrique a la orilla del mar. Mar que salpica a Hispania desde que nace en una plaza de arena cobriza y sucia. Sucia de sangre y de cal. Un mar y un océano que la mecen cuando aprende a leer en Altamira, estudia contabilidad en Sevilla y fermenta a orillas del Duero, en una barrica que desprende el aroma de Trafalgar.

Sólo los que hemos nacido en "ésta España nuestra", como dijo Juan Pardo, sabemos paladear en su justa medida la historia de una lucha constante, con victorias y derrotas, claro está, pero sin rendirnos jamás.


Por favor, antes de hablar de algo que no conozca y que pueda herir los sentimientos de mucha gente, documentese y después hable, pero eso si, no jilipolleces, porque ya sabe a quien pertenece este vocablo.

3 comentarios:

Vida inhóspita dijo...

caBe, Herir

cristina dijo...

de que año dices que es esto???actualizarse o morir.

biobotanic dijo...

hola,ya he resuelto el problema que me habias comentado.

chaooo

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