
No he de volver al Sur, donde tu vuelo
en el viento de Dios gira y reposa;
no he de volver al Sur, donde la rosa
se cristaliza en pétalos de hielo.
Hay una certidumbre, existe un duelo,
saber que nunca tu ala poderosa
volverá a ser para mis ojos cosa
cotidiana, rutina de mi cielo.
En la Antártica, patria ya perdida
para cualquier camino de mi vida,
regirá para siempre tu poder marítimo.
Y así, desde muy lejos, tú señalas
para mí un imposible, y con tus alas
allá en el Sur limitas mi destino.
Salvador Reyes
1 comentario:
hola soñe con esta ave sin conocerla el albatros y por saver mas de ella me encuentro con tu poema gracias gracias gracias es hermoso
Publicar un comentario