Estos monjes budistas si que saben reciclar. Hace ya más de 50 años recogieron más de un millón de botellas de vidrio y construyeron un templo con ellas, como lo estáis escuchando, leyendo vamos.

Estas botellas pertenecen a dos marcas: la omnipresente Heineken, botellas verdes y Chang, de color marrón. El templo recibe el nombre de Wat Pa Maha Chedi Kaew que viene a significar, "el templo hecho con millones de botellas". Este singular centro de culto se encuentra cerca de la ciudad Khun Han, en Tailandia y en él no se han desperdiciado ni las las chapas de las botellas, que han sido utilizadas para hacer murales, casi nada.

Un saludo
3 comentarios:
Vaya pasada, ¿no?
Un abrazo!
Estos monjes budistas. ¿Seguro que las recogieron? No me fio.
Saludos Santa
Qué curioso! sí que saben reciclar, sí ;)
Publicar un comentario