Es ahora entre servales y madroños, sorteando las primeras setas de la temporada, cuando nuestros montes y sierras se encojen por el bramido hondo de uno de sus más ilustres inquilinos: el ciervo.

Entre desgarrantes bramidos, le berrea nos muestra el lado más noble de la selección natural, solo el más fuerte y el mejor dotado conseguirá el harén de hembras que le permita, una vez más, perpetuar la especie. Las tardes de septiembre y octubre se bañarán de combates interminables y sonidos de otro mundo por la más ética de cuantas razones tiene la naturaleza para explicar la lucha entre dos individuos: la reproducción, la supervivencia.
Octubre es mes de amoríos y romances para los grandes herbívoros del bosque, como también lo es para los grandes amantes de éste. Salir al campo en éstas fechas trae recuerdos y músicas que con “celo” guardaremos de por vida, nunca mejor dicho.
7 comentarios:
Vaya poeta!Que ritmo de publicaciones!espero hundirte dentro de poco, pero siempre con afán constructivo, no te pienses mal.
Un saludo
Éso no lo verán tus ojos vida inhóspita.
Espero que empieces a publicar algo ya, porque para éso es para lo que se crea un blog.
Prefiero publicar cuando tenga todo hecho en condiciones a publicar todo deprisa y cosas INFUMABLES.
Un cordial saludo
Por cierto éso no, se escribe: eso.
atículo WNIIISIMMO, solo un "pero": ¡cuida tu ortografía"...XD
Un lugar poco conocido en Badajoz, para poder observar la berrea es la carretera de Cáceres, por el encinar que hay pasando la Roca, si os fijáis bien, podréis ver al ladito de la carretera a estos animalitos :D, y en esta época, con un poco de suerte y al atardecer, verlos en plena faena XD.
Jjaja, gracias nando, tomo nota.
Un saludo
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