Se trata de una prueba médica que mide la pérdida de masa ósea o descalcificación de los huesos. Se puede determinar si existe descalcificación leve (osteopenia) o más severa (osteoporosis). El procedimiento no es doloroso ni molesto y existen diferentes aparatos para realizarlo. En algunos casos, el paciente debe permanecer tumbado; en otros, sentado. Los rayos X pasarán a través del área del cuerpo desde debajo de la mesa hacia el escáner, que se encuentra encima del paciente. Al registrarse éstos rayos X que atraviesan el cuerpo del paciente se permite al escáner determinar la densidad de los huesos.
El rastreo dura alrededor de 30 minutos y al utilizar radiactividad, no debe hacerse en mujeres embarazadas.
En niños cuya madre padezca osteoporosis conviene realizar un control a los dos o tres años y otro a los ocho para detectar precozmente cualquier déficit de calcio en la dieta, máxime, teniendo en cuenta que el 60% de los niños españoles tiene déficit de
vitamina D.
Un saludo